04.01.2026 Equipo de Prensa del SEAE
Esta declaración cuenta con el apoyo de 26 Estados miembros de la UE (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia).
La Unión Europea insta a la calma y la moderación de todos los actores para evitar una escalada y garantizar una solución pacífica a la crisis.
La UE recuerda que, en cualquier circunstancia, deben respetarse los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tienen la responsabilidad particular de defender estos principios, como pilar de la arquitectura de seguridad internacional.
La UE ha declarado reiteradamente que Nicolás Maduro carece de la legitimidad de un presidente elegido democráticamente y ha abogado por una transición pacífica a la democracia liderada por Venezuela, respetuosa de su soberanía. Debe respetarse el derecho del pueblo venezolano a determinar su futuro.
La UE comparte la prioridad de combatir la delincuencia organizada transnacional y el narcotráfico, que representan una importante amenaza para la seguridad mundial. Al mismo tiempo, la UE insiste en que estos desafíos deben abordarse mediante una cooperación sostenida, con pleno respeto del derecho internacional y los principios de integridad territorial y soberanía.
Mantenemos un estrecho contacto con Estados Unidos, así como con socios regionales e internacionales, para apoyar y facilitar el diálogo con todas las partes implicadas, que conduzca a una solución negociada, democrática, inclusiva y pacífica a la crisis, liderada por los venezolanos.
Respetar la voluntad del pueblo venezolano sigue siendo la única vía para que Venezuela restablezca la democracia y resuelva la crisis actual.
En este momento crítico, es esencial que todos los actores respeten plenamente los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Todos los presos políticos actualmente detenidos en Venezuela deben ser liberados incondicionalmente.
Las autoridades consulares de los Estados miembros de la UE trabajan en estrecha coordinación para proteger la seguridad de los ciudadanos de la UE, incluidos los detenidos ilegalmente en Venezuela.