Leo en El País del 10 de septiembre una entrevista de Raquel Peláez a Rosa León, bajo el título, que señala una idea que se quiere resaltar:
Rosa León: “Hay gente con conocimiento de causa que es de derechas y les respeto”
(Todo un dechado de magnanimidad).
“P. Pero en la Transición había gente de familias de mucho dinero que significaba con la izquierda. Ahora parece más difícil…
R. Todo son ciclos y no sé dónde estamos ahora pero sí que falta memoria. Cuando tú no cultivas la memoria pues es más fácil que los chavales de 15 años se crean las redes sociales que dicen que con Franco era todo maravilloso. Obviamente hay gente con conocimiento de causa que es de derechas y les respeto. Pero también creo que hay mucha gente metida en esa vorágine por falta de conocimiento, y yo creo que esa falta de memoria hace que las fake news circulen en este país sin ningún problema”.
No creo adolecer de la falta de comprensión lectora que el reciente informe PISA achaca a nuestros actuales estudiantes, por lo que considero que de la respuesta transcrita pueden deducirse las siguientes ideas fundamentales, propias de quien cree en eso de la “superioridad moral de la izquierda” (lo que para mí es una auténtica sandez):
- Derecha = Franco.
- Generalmente se es de derechas porque falta memoria (“democrática”, se entiende), lo que provoca desconocimiento e idiotez (es fácil creerse las fake news).
- Sensu contrario, no se requiere “conocimiento de causa” para ser de lo correcto, es decir, de izquierdas; y una persona de izquierdas no se traga las fake news, pues no está metida en “esa vorágine por falta de conocimiento”.
- Moraleja: el eslogan: No hay nada más tonto que un obrero de derechas.
Con todos los respetos, pero esto parece puro sectarismo.